Disponer de medios para grabar en tu propia casa es una gran ventaja para cualquier músico. El hecho de no tener que desplazarse a un estudio a horas convenidas, y con precios convenidos, y poder grabar cuando a uno le va mejor, o cuenado se tiene un nuevo tema a punto, sin la presión de las prisas o de un técnico impaciente, es una situación envidiable.
Hace unos años era bastante difícil disponer de los medios para hacer uno mismo sus propias grabaciones, especialmente por el precio de los equipos y el espacio que ocupaban. Había que pensar en una grabadora multipistas de conta abierta, una mesa de mezclas, compresor, ecualizador y multiefectos, aparte de auriculares, micrófonos...
En los años 90 salieron al mercado los primeros multipistas digitales, que grababan en cinta de vídeo Super VHS (ocho pistas en una sola cinta), con una muy buena calidad de sonido. Eso sí, el precio rondaba las 600.000 pesetas de la época (sólo el grabador; aparte, todos los demás aparatos). Evidentemente, para un aficionado, era demasiado.
Más o menos en los mismos años, se podía adquirir los grabadores multipistas que grababan 4 pistas en una sola cinta de cassette (de cromo). Incluían un ecualizador semiparamétrico y posibilidad de remezclar tres pistas en una sola, volviendo a quedar tres pistas libres este proceso derivaba en una pérdida de calidad. Estos aparatos permitían hacer unas grabaciones dignas, ocupando muy poco espacio y teniendo todo lo necesario (excepto el multiefectos) en un sólo aparato, que permitía grabar y mezclar. El precio de estos aparatos estaba entre las 80.000 y 150.000 pesetas.
Sin embargo, las cosas han cambiado, como pasa habitualmente, gracias a la informática, con todas sus ventajas e inconvenientes.
Actualmente, sin invertir demasiado dinero se puede tener un estudio en casa con todo lo necesario y con la más alta calidad digital. Repasaremos las diferentes opciones.
Lo más sencillo: grabación digital estéreo.
Lo más básico es realizar una grabación en estéreo. Simplemente, se conecta un micrófono estéreo (o sea, un micrófono doble) al grabador, y se le da al botón de grabar. Lo más usado para este tipo de grabación es el conocido Minidisc. Este aparato usa unos discos especiales que permiten ser grabados y borrados. Ofrece una muy buena calidad de sonido. Dado que es propiedad de Sony, no hay más remedio que usar los propios micrófonos de la marca. Este aparato es ideal para grabar ensayos o actuaciones. Es muy pequeño y se puede llevar a cualquier sitio. Eso sí, al contrario que en otros aparatos más completos, no hay posibilidad de grabar instrumentos por separado ni nada parecido. Simplemente, graba lo que suena y ya está.
Un paso más: multipistas de bolsillo (un poco grande, eso sí).
Por encima del minidisc encontramos un nuevo tipo de aparatos: los grabadores digitales como el Zoom H4. Se trata de una aparato de pequeñas dimensiones que incluye una sorprendente cantidad de posibilidades. Para empezar, incorpora un buen micrófono estéreo, incrustado n el cuerpo de aparato, por lo que no hay cables que molesten). Dispone de dos modos de grabación: estéreo (como el Minidisc) o multipistas (4 pistas). En el modo estéreo, simplemente graba lo que suena, con una muy buena calidad de sonido. Funciona a pilas (2 del tipo AA) o con alimentador. El soporte de grabación es una tarjeta SD de hasta 2 Gb. En el modo multipistas permite grabar hasta 4 instrumentos por separado, pudiendo grabar dos pistas a la vez mientras escuchas,a través de auriculares, las otras ya grabadas. Tiene una pantallita en la que se eligen todos los parámetros, e, incluso, se puede manipular una micro mesa de mezclas con los controles básicos de volumen y panorama para cada pista. No le falta de nada: hasta se le pueden conectar micrónos externos de condensador, puesto que el aparatito tiene alimentación phantom. Por si fuera poco, como complemento, tiene afinador y metrónomo, y, también, compresor y limitador de entrada, así como multitud de efectos, que, eso sí, no recomenamos usar, ya que obtendremos mucho mejores resultados trabajándolos en el ordenador. En fin, es un auténtico estudio portátil (muy portátil). Además, se suministra con el el programa Cubase LE, de manera que, cuando se ha acabado de grabar, el material grabdo se puede importar al ordenador para hacer allí unas mezclas de alta calidad. Todo ello por un precio que no llega a los 400 €.
Más pistas, y más ptamaño (y más precio).
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